Queen La Dependienta De La Tienda De Ropa ((better)) — Espanolas Por Espana Capitulo 1 Cris
Españolas por España — Capítulo 1
2. El poder de la performance
Cris no es "falsa". Simplemente ha entendido que la vida es un escenario. Cada cliente es un público, cada hora muerta un ensayo. La serie sugiere que ser dependienta es, en cierto modo, ser actriz.
El ritual de la hora de cierre: El nacimiento de "Cris Queen"
El momento cumbre del capítulo llega a las 21:57, tres minutos antes del cierre. Tras echar el candado a la puerta de Moda Express, Cris se quita la horrible chaqueta azul de poliéster con el logo de la tienda. Debajo lleva una camiseta con lentejuelas que dice "Born to Reign" (Nacida para reinar). Españolas por España — Capítulo 1 2
Se dirige a la trastienda, donde ha instalado un espejo de cuerpo entero rodeado de luces de bombillas compradas en un bazar chino. Allí, Cris Queen nace oficialmente. Ensaya sus monólogos para la cámara: "Bienvenidos a Españolas por España
"Bienvenidos a Españolas por España. Yo soy Cris Queen, y hoy os voy a enseñar un lugar que ni las guías turísticas se atreven a mencionar: el sótano de las liquidaciones del Centro Comercial Nueva Esperanza. Aquí, entre rebajas de temporada pasada, se esconde el verdadero carácter de nuestra nación." Es un momento de pura poesía cotidiana
Es un momento de pura poesía cotidiana. La cámara la muestra ensayando poses, moviendo la mano como si sostuviera un micrófono imaginario. Sus compañeras, desde fuera, la miran a través del cristal empañado de la trastienda. Algunas sonríen con vergüenza ajena; otras, con los ojos vidriosos, parecen soñar con ella.
La tienda de ropa como microcosmos de la España actual
Uno de los aciertos narrativos de Españolas por España es utilizar la tienda de ropa como un escenario casi teatral. En el Capítulo 1, la realizadora, Lucía Moreno, sigue a Cris durante una jornada laboral de ocho horas. Vemos cómo:
- Las clientas de mediana edad la tratan como a una criada, exigiéndole tallas que no existen y dejando la ropa amontonada en los probadores.
- Los jefes, ausentes y mediocres, aparecen solo para recordarle que las comisiones por ventas han bajado un 5%.
- Sus compañeras, resignadas, aceptan el destino como algo inamovible.
Cris, sin embargo, transforma cada interacción. A una clienta que la menosprecia, ella le responde con una sonrisa de concurso de belleza: "Espero que tenga un día tan radiante como su elección de color". La cámara capta el desprecio y, a la vez, la entereza de una mujer que se sabe destinada a más.